El futuro promete para la generación de futbolistas que dio a Venezuela el histórico subcampeonato del Mundial Sub-20, un grupo convencido de que “los sueños” pueden hacerse “realidad”.
Al regresar al país, los héroes vinotinto repasaron los momentos clave en Corea del Sur, la mayor gesta del fútbol venezolano. Mientras, clubes como el Manchester City inglés, Benfica de Portugal o el alemán Borussia Dortmund tienen los ojos puestos en el joven talento vinotinto, según la prensa local.
El primer gol
Venezuela debutaba el 20 de mayo ante Alemania. Ronaldo Peña aceleró para ganar un balón, dejó atrás a un defensa, eludió la salida del arquero y definió a puerta vacía para abrir el camino a una victoria 2-0.
“Fue único. Estaba súper feliz por un gol que terminó marcando nuestra historia en el Mundial”, relató Peña, delantero de 20 años del español Las Palmas.
“Dejamos el miedo”, expresó el mediocampista Yeferson Soteldo.
Los ‘chamos’ del DT Rafael Dudamel demostraban que podían jugar de tú a tú contra cualquiera.
Tapar y marcar penaltis
Tres días después, Venezuela aplastó 7-0 a Vanuatu. El duelo dejó una anécdota: el cancerbero vinotinto, Wuilker Faríñez, marcó un gol de penal.
“Ya en partidos amistosos había cobrado y había fallado. Cobraba en los entrenamientos y el profe (Dudamel) me decía: no te vayas a asustar cuando te toque”, contó Faríñez.
El entrenador, en sus tiempos como jugador activo, era especialista en cobrar penaltis y tiros libres, además de atajarlos. Marcó 23 veces.
“Rafa tenía esa virtud y pienso que quiere proyectarla. Wuilker tiene muy buena disposición y en las semifinales, cuando Rafa preguntó quiénes querían cobrar los penales, levantó la mano y dijo que estaba listo”, declaró el preparador de arqueros de la Sub-20, Vicente Rosales.
En la semifinal contra Uruguay, Faríñez, jugador del Caracas FC, tapó dos disparos en el triunfo 4-3 en la tanda decisiva tras un empate 1-1 en el 120 minutos.
Servicio letal
Una victoria 1-0 ante México cerraba una perfecta primera ronda para Venezuela, con 9 puntos. Su rival en octavos de final, el 30 de mayo, era Japón.
Un tanto del capitán Yangel Herrera, al cabecear un córner servido por Ronaldo Lucena en la prórroga, sentenció un lauro 1-0. “Los sueños se hacen realidad”, comentó Lucena, brillante a pelota quieta y autor de tres asistencias en el Mundial.
Sus hermanos, Franklin y Jhonny Lucena, son hombres de jerarquía en el fútbol venezolano.
“Me aconsejan que tenga humildad y que los mire: no les han regalado nada. Se lo han ganado. Quiero ser mejor que ellos y esto es un comienzo”, señaló el volante del Zamora, de 20 años.
Tiro libre salvador
Tras batir 2-1 a Estados Unidos en cuartos de final, Venezuela chocó el 4 de junio con Uruguay en semifinales. Los charrúas ganaban 1-0 en el minuto 90, pero Samuel Sosa mandó un zurdazo de tiro libre que forzó el tiempo extra y, luego, los penales.
“El gol marca mi vida futbolística y personal. Nos dio el pase a la final. Lastimosamente no conseguimos el campeonato, pero me llevo ese lindo recuerdo y muchos otros”, rememora Sosa, de 17 años, ficha del Deportivo Táchira.
Adalberto Peñaranda, figura del equipo con dos goles y tres asistencias en el Mundial, quería patear, pero Dudamel gritaba: “¡Sosa! ¡Sosa!”.
“Al final, Peñaranda me dijo: cobra tú… Y salió”, agregó un sonriente Sosa.
El gol que no fue
El pasado domingo, en la final ganada 1-0 por Inglaterra, Sergio Córdova -artillero de Venezuela con cuatro goles en el Mundial- erró un mano a mano. Peñaranda, además, fallaría un penal.
“Si pudiese retroceder el tiempo, definiría diferente, fallé en un momento que no podía fallar. Era el empate y, de haber marcado, de repente estuviésemos hablando como campeones del mundo”, lamentó Córdova, atacante del Caracas FC.
“Cambiaría mis cuatro goles por ese”, continuó.
Pese a ello, Córdova está orgulloso: “Tomo el riesgo de decir que podemos ser la mejor generación del fútbol venezolano, pero todo a su debido tiempo”. AFP